La Hipnosis

Escuela EOH

A lo largo de la historia, la investigación sobre la Hipnosis ha generado diversos enfoques que han dado lugar a numerosas definiciones, cada una con sus propias características y connotaciones tanto teóricas como clínicas.

En la mayoría de los textos, se parte del supuesto de que este es un estado de trance, tal como lo señalan Spiegel y Spiegel (1987, 2004) en su definición.

Bajo este punto de vista, se conceptualiza como un estado psicofisiológico el cual se diferencia por la concentración de la atención. La receptividad y una disminución concomitante en la conciencia periférica.

A lo largo de la historia, la investigación sobre la Hipnosis ha generado diversos enfoques que han dado lugar a numerosas definiciones.
A lo largo de la historia, la investigación sobre la Hipnosis ha generado diversos enfoques que han dado lugar a numerosas definiciones.

Adicionalmente, según los autores mencionados, la habilidad para experimentar dicho estado difiere entre individuos y tiende a mantenerse bastante constante a lo largo de las etapas de la vida adulta.

Mitos sobre la Hipnosis

Aunque existe una considerable cantidad de investigación científica sobre la Hipnosis. Muchos profesionales de la salud aún no aprecian completamente la importancia y el potencial de la Hipnosis como una herramienta para mejorar la eficacia de las intervenciones médicas y psicológicas.

Los mitos y conceptos erróneos acerca de la Hipnosis son en su mayoría difundidos por personas que no son profesionales en hipnoterapia, así como por la influencia del cine, la literatura y los medios de comunicación. Estos mitos contribuyen a la posibilidad de efectos secundarios no deseados cuando se aplica la Hipnosis clínica de manera incorrecta.

El primer mito

Sostiene que la Hipnosis no forma parte del ámbito de la Psicología científica y que aquellos que la practican suelen ser charlatanes, curanderos o artistas del espectáculo.

Adicionalmente, se indica la noción de que aquellos individuos que experimentan mejoras por medio de este son etiquetados como crédulos, ignorantes o dependientes.

No obstante, es relevante subrayar que la Hipnosis ha sido objeto de investigaciones experimentales llevadas a cabo por prominentes académicos en el campo de la Psicología Científica.

El segundo mito

Sostiene que la Hipnosis tiene el potencial de dejar a la persona atrapada en un trance, lo que podría debilitar su voluntad o incluso llevarla a la demencia al no poder «salir del estado hipnótico». Sin embargo, la evidencia clínica y los hallazgos de estudios experimentales señalan que las personas no permanecen «atrapadas» en un estado modificado de conciencia.

La noción de trance o estado alterado de conciencia ha sido descartada hace tiempo o ha experimentado cambios significativos. Ya que la comprensión actual de lo que constituye un trance difiere considerablemente de la concepción que existía en el siglo XIX. Esto se debe a la evidencia experimental que contradice las características supuestamente asociadas con dicho estado.

El tercer mito

Plantea que la Hipnosis puede revelar o empeorar psicopatologías «latentes» en la persona, incluso generando alteraciones psíquicas en individuos sanos. También sugiere que la Hipnosis puede agravar los problemas psicopatológicos en aquellos que ya los tienen.

La investigación señala que esta afirmación es un mito y que no se producen iatrogenias específicas con la Hipnosis.

El cuarto mito

Sostiene que la Hipnosis induce un «estado» análogo al sueño, con características particulares que solo se alcanzan mediante un procedimiento específico de inducción hipnótica.

La investigación reciente, respaldada incluso por técnicas de neuroimagen, contradice la existencia de un estado de sueño o alterado durante la Hipnosis.

Además, es relevante destacar que la apariencia convencional de una persona bajo Hipnosis (con los ojos cerrados, aparentando quietud, etc.) representa únicamente una modalidad de aplicación de la Hipnosis.

La apariencia de una persona bajo Hipnosis variará según las sugestiones y el marco conceptual que el profesional que lleva a cabo la Hipnosis presente al individuo.

El quinto mito

Argumenta que la Hipnosis elimina y anula el control voluntario de la persona, transformándola en un autómata dirigido por el hipnotizador.

Se sugiere que esto podría llevar a la persona a realizar acciones delictivas, antisociales, inmorales o que la expongan al ridículo social.

Este mito ha generado consecuencias adversas en el uso y aplicación de la Hipnosis en el ámbito clínico. En los medios de comunicación, el cine y la literatura, se representa al hipnotizador como alguien capaz de ejercer control sobre la voluntad de la persona hipnotizada.

Esta representación sugiere que las personas hipnotizadas, especialmente en programas televisivos. Pueden mostrar comportamientos extravagantes o notables, los cuales luego alegan haber experimentado de manera involuntaria e incontrolable.

No obstante, es crucial considerar que en estos espectáculos no se insta a la persona a llevar a cabo acciones antisociales, delictivas o inmorales. En cambio, se les solicita realizar reacciones que se anticipan y se perciben como divertidas y entretenidas.

El sexto mito

Sugiere que la Hipnosis induce reacciones extraordinarias, excepcionales y casi mágicas en los individuos. Sin embargo, como se ha mencionado anteriormente, en la Hipnosis solo se obtienen respuestas que también son posibles fuera de este estado.

Las pruebas experimentales sugieren que las sugestiones hipnóticas no producen reacciones o habilidades que la persona no tenga ya en su conjunto de habilidades existente.

Conclusión

Indudablemente, la Hipnosis puede ser beneficiosa al brindar a la persona la oportunidad de investigar sus habilidades y mejorar su control sobre las respuestas. Capacitándola para activar o inhibirlas de manera eficiente y a su propia voluntad según sea necesario.

Sin embargo, como se ha mencionado previamente, la Hipnosis no constituye una terapia psicológica en sí misma. Sino que actúa como un complemento a otras formas de psicoterapia.

Es importante destacar que el paciente debe comprometerse y esforzarse activamente en el tratamiento para obtener los beneficios deseados.

En la literatura reciente, se han llevado a cabo dos esfuerzos para demostrar la efectividad de esto como intervención única. En una investigación, un metaanálisis llevado a cabo por Flammer y Bongartz  concluyó que la Hipnosis demuestra una eficacia moderada en trastornos psicológicos, aunque su utilidad es restringida en los trastornos médicos.

Jorge Juan Roca Jorge Juan Roca (168 Posts)

Soy un experto en hipnosis clínica y psicología con una destacada carrera profesional. Desde 1991, tengo un doctorado honoris causa en Hipnosis Clínica y soy profesor titular en la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), España, donde también me licencié cum laude. Trabajo en la Consejería de Sanidad Pública de Valencia y presido varias organizaciones, incluida la Federación Internacional de Asociaciones de Hipnosis Clínica (FIAHC) y la revista Hipnosis Magazine. Tengo un doctorado en Psicología Clínica (USA, registro UD82290PS91507) y soy especialista en adicciones, diagnóstico clínico, y terapias alternativas. He escrito 34 libros sobre Hipnosis Clínica y soy director en EOH. Además, administro HPsis Hipnoterapia Clínica SL y Jorge Juan Producciones SL. Formo parte de la Sociedad Internacional de Hipnosis Clínica (SIHC), el Consejo Latinoamericano de Hipnoterapeutas, y el Institute of Professional Psychologists. Soy un psicoterapeuta reconocido internacionalmente y conduzco el programa "La Salud esta tarde" en Radio COPE. Para más información, visita mi perfil en LinkedIn, también conocido como Joan Luz.


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